22.10.06

"El ojo", de Jim Morrison (fragmentos)

"Cíclope". La gente que se parece a los primitivos lagartos, tiene una joya en el interior del cráneo. Con el nombre de "glándula pineal" está situada en el interior del cerebro, en la juntura de los dos hemisferios del cerebelo. En algunos individuos este vestigio de tercer ojo aún es sensible a la luz.

El ojo es una boca hambrienta
que se se alimenta del mundo

Arquitecto de mundos-imágenes
en conmpetencia con lo real.

El ojo es dios. Y el mundo
porque tiene su propio ecuador.

Arranca el ojo de un animal en la oscuridad y colócalo frente a un objeto, claro y brillante, una ventana en el cielo. El contorno de esta imagen se graba en la retina, visible al ojo desnudo. Este ojo separado es la primitiva cámara fotográfica, la púrpura visual de la retina actúa como una emulsión.

Las ventanas son los ojos de la casa. Mirad fuera de vuestra prisión corporal, otros miran dentro. El tráfico nunca es de dirección única. "Ver" siempre implica la posibilidad de un perjuicio a la intimidad, pues mientras los ojos nos revelan el vasto mundo exterior, nuestros propios espacios infinitos se abren a otros.

El cuerpo no es la casa, es el interior de la casa.

Los ciegos copulan, ojos en su piel.

El ojo es "luz en reposo".

El ojo surge de la luz, para la luz. Indiferentes órganos y superficies evolucionan hasta su única forma. Al pez lo forma el agua, al pájaro el aire, al gusano la tierra. El ojo es una criatura de fuego.